Cuando hablamos de «tener más energía», muchas personas piensan inmediatamente en sentirse con más fuerza, dormir mejor o tener más ganas de hacer cosas.
Pero dentro de la tradición del Chi Kung, el concepto de energía vital, o chi, es mucho más amplio.
En la enseñanza del Maestro Wong Kiew Kit, el objetivo de la práctica no consiste simplemente en acumular energía. Se trata de cultivar, hacer circular y nutrir la energía vital, de manera que el organismo pueda funcionar de una forma más armoniosa.
Por eso, una práctica de Chi Kung no debería entenderse únicamente como una serie de movimientos suaves.
El movimiento es una parte de la práctica.
Pero detrás de él existe un trabajo sobre el cuerpo, la respiración, la mente y el flujo de energía.
¿Qué ocurre cuando cultivamos nuestra energía?
Mi maestro Wong Kiew Kit explicaba el Chi Kung a través de tres procesos relacionados: limpiar, construir y nutrir.
En su enseñanza, la circulación de energía puede favorecer la limpieza de bloqueos y contribuir a recuperar vitalidad; la construcción desarrolla cuantitativamente la energía y la vitalidad; y la nutrición se relaciona con aspectos como la claridad mental, la longevidad y el bienestar espiritual. Estos procesos no tienen por qué producirse de manera aislada o estrictamente sucesiva: pueden desarrollarse simultáneamente.
Esto nos permite entender algo importante.
Tener más energía no significa simplemente tener más intensidad.
Una persona puede sentirse acelerada, inquieta o incluso agotada y, sin embargo, pensar que necesita «más energía».
Desde la perspectiva tradicional del Chi Kung, la cuestión es diferente: buscamos que la energía pueda circular de forma adecuada y que el organismo pueda utilizarla y conservarla de manera armoniosa.
Energía y vitalidad
En uno de sus textos, Wong Kiew Kit explica que cuando el flujo de energía se vuelve vigoroso aparece la vitalidad y que, cuando existe más energía de la necesaria para las necesidades inmediatas, esta puede almacenarse en el Dan tian y otros canales energéticos como una reserva.
Esta idea cambia nuestra manera de entender la práctica.
No se trata de terminar una sesión agotados.
Tampoco de buscar sensaciones fuertes.
Una práctica puede ser suave por fuera y, al mismo tiempo, profunda en sus efectos subjetivos.
Por eso en nuestra escuela prestamos tanta atención a la relajación, a la respiración natural y al estado mental durante la práctica.
La importancia de que la energía circule
Uno de los conceptos centrales de la enseñanza de Sifu Wong Kiew Kit es el chi flow, o flujo de energía.
En su explicación, los ejercicios de Chi Kung son los medios que permiten generar ese flujo. De hecho, distingue entre realizar simplemente patrones de Chi Kung como ejercicio físico suave y practicar Chi Kung con el componente energético que él considera esencial.
Esto es especialmente importante para comprender por qué en nuestra escuela no nos centramos únicamente en aprender movimientos.
Un ejercicio puede parecer sencillo.
Pero la forma de realizarlo, el estado mental, la relajación y la respiración forman parte de la experiencia de la práctica.
Por eso decimos:
Aprender la forma es una cosa.
Aprender a practicar es algo más profundo.

¿Más energía significa siempre mejor?
No necesariamente.
Esta es una de las cuestiones que merece más atención.
El Maestro Wong Kiew Kit advierte que el proceso de construir energía no debe entenderse simplemente como «cuanta más, mejor». Según su enseñanza, antes de enfatizar la construcción de energía es importante que exista un flujo suficientemente despejado; aumentar la energía cuando existen bloqueos puede ser contraproducente dentro de su propio marco de práctica.
Por eso utiliza la idea de limpiar, construir y nutrir.
Primero necesitamos favorecer un funcionamiento armonioso.
Después podemos desarrollar la vitalidad.
Y progresivamente podemos nutrir aspectos más profundos de la práctica.
Además, estos procesos pueden ocurrir simultáneamente y evolucionar de manera cíclica o gradual, no como una escalera rígida en la que primero termina uno y después empieza el siguiente.
La mente también forma parte de la energía
Otro aspecto interesante de la enseñanza de Sifu Wong Kiew Kit es que el chi no se limita a una interpretación puramente física.
En uno de sus textos explica el qi desde dimensiones física, mental y espiritual, dentro del marco tradicional del Chi Kung tradicional.
Esto conecta directamente con uno de los pilares de nuestra práctica.
Cuando practicamos, no buscamos solamente colocar correctamente los brazos o realizar una secuencia.
Aprendemos a relajar el cuerpo, permitir que la respiración sea natural y aquietar progresivamente la mente.
Porque una práctica en la que el cuerpo se mueve pero la mente permanece completamente dispersa es una experiencia muy diferente de aquella en la que estamos realmente presentes.
¿Cómo podemos cultivar nuestra energía?
Desde nuestra forma de practicar Chi Kung, no necesitamos empezar buscando sensaciones extraordinarias.
Podemos comenzar por algo mucho más sencillo:
relajarnos,
respirar naturalmente,
prestar atención,
sentir nuestro cuerpo,
y aprender progresivamente a entrar en un estado de práctica más tranquilo.
La constancia también es importante.
El Chi Kung no consiste solamente en asistir a una clase y después olvidarse de la práctica.
La verdadera profundidad aparece cuando aprendemos a incorporar determinados principios a nuestra vida.
Y esto es precisamente lo que queremos transmitir en Cosmos Chi Kung.
No solamente enseñar ejercicios.
Sino enseñar cómo practicarlos.
La energía como una forma de cuidar nuestra vida
Desde la perspectiva tradicional que seguimos, cultivar la energía vital está relacionado con desarrollar salud, vitalidad, claridad mental y bienestar.
El Maestro Wong Kiew Kit resume los beneficios del Chi Kung en términos de buena salud, vitalidad, longevidad, claridad mental y bienestar espiritual, dentro del marco tradicional de su enseñanza.

Pero quizá podamos expresarlo de una manera todavía más sencilla:
Cultivar nuestra energía es aprender a cuidar mejor nuestra forma de estar en la vida.
No buscamos vivir constantemente estimulados.
Buscamos disponer de una energía más equilibrada, aprender a recuperarnos, desarrollar vitalidad y mantener una mente más clara y tranquila.
Y ese aprendizaje comienza en algo tan sencillo como detenernos unos minutos y prestar atención a cómo estamos.
Una reflexión para terminar
La próxima vez que practiques Chi Kung, en lugar de preguntarte únicamente:
¿Estoy haciendo bien el ejercicio?
prueba a preguntarte:
¿Cómo estoy practicando?
¿Cómo está mi cuerpo?
¿Cómo está mi respiración?
¿Está mi mente tranquila o dispersa?
¿Estoy utilizando más tensión de la necesaria?
¿Puedo permanecer un poco más presente?
Porque quizá ahí empiece una comprensión diferente del Chi Kung.
No se trata solamente de tener más energía.
Se trata de aprender a cultivar nuestra energía y nuestra forma de vivir.
En Cosmos Chi Kung entendemos la práctica como un camino progresivo de aprendizaje, percepción y cultivo de la energía vital.
Trini Parreño · Cosmos Chi Kung
¨Las referencias a energía, meridianos, flujo de chi y sus efectos pertenecen al marco tradicional del Chi Kung y de la Medicina China; no deben interpretarse como afirmaciones médicas ni como sustitución de la atención sanitaria convencional.¨




